En la milenaria Persia, el Sha Mohammad Reza Pahlaví, asume el trono en 1941.
Como gran parte de los países del medio oriente Persia no estuvo ajena a las
corrientes revolucionarias nacionalistas, situación incómoda para el occidente
capitalista. Es así como en 1953, el primer ministro Mohammad Mosaddeq, fue destituido
a través de un golpe de estado organizado Estados Unidos y Gran Bretaña, al
pretender nacionalizar el petróleo. Desde ese momento el Sha, con el apoyo de occidente
comenzó un proceso de modernización capitalista al tiempo que eliminaba violentamente
toda oposición política y social a su régimen, con la ayuda explícita de la
CIA. La situación en Irán se mantuvo en
esa condición hasta 1978, en que estallan fuertes manifestaciones populares que
finalmente derrocan la monarquía y el Sha Reza Pahlaví huye del país en 1979, implantándose
la República Islámica bajo el poder del Ayatola Ruhollah Jomeini.
La antigua Persia que adopta el
nombre de República Islámica de Irán, se transforma en un estado fuertemente
teocrático dirigido por líderes religiosos islámicos que adoptan una postura decididamente
anti occidental y anti imperialista, pero a la vez contraria a cualquier
movimiento social progresista laico, es
así como ejecutan miles de presos políticos, militantes de izquierda
especialmente del Partido Comunista. En 1980, invade Irak, que es gobernado por
Sadam Husein, siendo este último armado
y apoyado por EEUU. Como es normal en la
oportunista política norteamericana, en 2002, el presidente de los Estados
Unidos George Bush incluyó a Irán en el eje
del mal, bajo la acusación de promover el terrorismo, además por la sospecha nunca
comprobada, de que su programa nuclear
tendría fines militares de
agresión, convirtiendo a Irán en el
gran enemigo de EEUU, la UE e Israel.
Sin embargo, a pesar de las
continuas amenazas de EEUU, de las condenas y sanciones internacionales, a Irán nunca le pudieron
comprobar intenciones de uso ofensivo de su potencial nuclear, por el
contrario, los iraníes intensificaron una política de no agresión y desde 2013, en que es elegido Presidente Hassan
Rohani, clérigo moderado, las posibilidades de normalización de relaciones con occidente se reforzaron.
Como era de prever, Irán, EEUU,
el Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania (G5+1) suscribieron un pacto preliminar en noviembre
de 2013 y han desarrollado un dialogo desde hace año y medio, en la búsqueda un
acuerdo definitivo sobre el programa de energía nuclear iraní. Finalmente arribaron
a un acuerdo político calificado de histórico, respecto a suspender el programa
nuclear iraní. La ejecución de este
acuerdo eliminará por completo las sanciones económicas y financieras
impuestas previamente a Irán por el Consejo de Seguridad de la ONU, EEUU y la
Unión Europea.
En concreto, Irán se compromete a
disminuir en más de dos tercios su capacidad actual de enriquecimiento de
uranio, reduciendo sus centrifugadoras
de 19.000 a 6.000. Además, Irán acordó trasladar las centrifugadoras 'extra' y
el equipo para el enriquecimiento de uranio a los almacenes bajo el control del
OIEA. Irán asimismo, se compromete a permitir la supervisión internacional de
todos sus programas de enriquecimiento de uranio durante los próximos 25 años.
Este trascendental acuerdo, permitirá que Irán abra su economía al mundo, con su rica producción petrolera, y las
posibilidades de inversiones de una economía diversificada, con un mercado
de capitales establecido, una población
es de 80 millones de personas, la segunda mayor en Oriente Medio, y una demanda
de consumidores ávidos de productos occidentales. El levantamiento
de las sanciones igualmente supondrá una
mejora en la calidad de vida de los iraníes y allana el camino para que Teherán
tenga una mayor interacción con la comunidad internacional.
A
pesar de las sanciones económicas y del embargo mundial que limitaron el
sofisticado potencial industrial y militar de Irán, la expansión de la
influencia de Irán y su gran potencial
económico transformarán a ese país en un
líder del Oriente Medio y en una economía que puede entrar a competir a nivel
internacional.
A la vez, Irán sin duda se
transformará en un factor de equilibrio, frente al poder que ejerce Arabia
Saudita, lo que generará que las
relaciones entre Estados Unidos e Irán, sean más cercanas que con la mayoría de
los Estados del Golfo. En la práctica, Irán comenzará a importar mucho más que Arabia Saudita y
otros aliados antiguos de Estados Unidos. Y finalmente en este nuevo escenario
internacional el acuerdo también provocará cambios en la correlación de
fuerzas entre Irán e Israel, lo cual puede repercutir favorablemente en el
conflicto de Israel con Palestina.
Por otro lado no menos
importante, Irán, está en óptimas condiciones para liderar una ofensiva
hacia el Estado Islámico (EI), en un momento en que EEUU no ha sido capaz
de frenar esa amenaza terrorista.
Como vemos, un conflicto que por
años fue azuzado por EEUU y la UE en contra de Irán, hoy se desmorona, y el
Imperio tiene que reconocer como lo hizo con Cuba, que el país Persa no era el
demonio.
Ronald Wilson
http://www.elsiglo.cl/web/index.php/2015-04-16-16-40-04/371-finalmente-iran-no-era-el-demonio

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