Con este artículo pretendemos aportar una pequeña contribución a la recuperación de la memoria histórica de Chile, frente al Bicentenario de la República. Procuramos rescatar de la penumbra a líderes populares como Luís Emilio Recabarren Serrano, que aportaron a la construcción de la vida republicana, democrática y libertaria, en el acontecer político, social y cultural del último siglo de nuestra historia.
Recabarren en 1910
Hacia 1910, Recabarren ha recorrido ya un largo período como dirigente obrero, primero en Valparaíso y Santiago y posteriormente en el norte salitrero que siempre estará presente en su peregrinaje por Chile. La capacidad analítica demostrada por Recabarren en su obra escrita, a pesar de su origen humilde como obrero tipógrafo desde los 14 años, es producto de su larga formación política, manifestada en un certero conocimiento de la realidad económico - social y política que le toca vivir, así como un dominio bastante profundo de la historia de Chile. Distintas corrientes políticas e ideológicas nutren su formación, desde su ingreso al Partido Democráta en 1894, en el que forma su ideario democrático y republicano, las vertientes libertarias - anarquistas, las concepciones del socialismo utópico, hasta su formación integral en el ideario socialista, le otorgan un especial bagaje ideológico y cultural, poco común en el Chile de la época. /1 Asimismo, sus viajes al extranjero, que en realidad muchos de ellos, fueron provocados para evitar la prisión, le aportarán un ensanchamiento de su visión de las luchas obreras. / 2
Ricos y Pobres en el Centenario de la República.
La Conferencia “Ricos y Pobres” dictada por Recabaren en la ciudad de Rengo, el 3 de septiembre de 1910, en la víspera del primer centenario de la República, es un lúcido análisis de la realidad de Chile al cumplir cien años de vida independiente. Es interesante hacer un contrapunto con la realidad actual del país, cien años después. ¿Los problemas que platea Recabarren en su Conferencia están resueltos? ¿Podemos en este texto centenario, reconocer algunas o muchas realidades del Chile de hoy? Son interrogantes necesarias en vísperas del Bicentenario, fecha propicia para hacer balances y proyectar caminos de futuro.
En la introducción a este escrito, Recabarren deja claro su objetivo, “quiero trazar con expresiones sinceras los pensamientos que en mi se albergan sobre el siglo transcurrido bajo el régimen de la República…”. / 3
En él hace un análisis crítico, de los progresos obtenidos en estos cien años de vida independiente, pero advierte que esos progresos y sus beneficios no han sido para todos, sino para una minoría oligárquica que detenta el poder económico y político desde los inicios de la República, por tanto, hay un sector mayoritario de la población que no tiene nada que celebrar. “Hoy todo el mundo habla de grandezas y progresos, y les pondera y les ensalza considerando todo esto como propiedad común disfrutable por todos. Yo quiero también hablar de esos progresos y de esas grandezas, pero me permitiréis, que los coloque en el sitio que corresponde y que saque a la luz todas las miserias que están olvidadas u ocultas o que por ser ya demasiado comunes no nos preocupamos de ellas”
Recabarren en este escrito utiliza un lenguaje que revela las diferentes influencias de su pensamiento, que se vincula con un ideario político cultural propio de las élites ilustradas de la época, que proclama la ‘emancipación moral y social del pueblo’ en la búsqueda del progreso material e intelectual. Toda esta Conferencia, como la mayor parte de sus escritos, está compenetrada de una ética humanista en la cual se representa la revolución o la emancipación de la clase trabajadora vinculada a los sentimientos, a una forma radical de justicia, a una ética del trabajo y al amor. “El socialismo – dice Recabarren - es una doctrina de sentimientos de justicia y de moral…Desde el punto de vista humano y moral el hombre no debe realizar una obra de explotación…La existencia de seres humanos debe tener un fin y ese no puede ser otra cosa que hacer de una vida un ideal…El socialismo es la perfección en un progreso permanente para multiplicar la felicidad de todos los seres humanos… El socialismo no apela solamente a la ciencia sino a los sentimientos”. / 4
Recabarren pone particular énfasis en la necesidad de una perfección moral de la sociedad, catalogando a la clase burguesa de carente de moralidad, que ha tenido en estos cien años un notable progreso económico, pero que se ha alejado de la perfección moral verdadera. Pero también reconoce que ‘la última clase’, los más pobres, gañanes, jornaleros, peones, viven sin ningún progreso social y sumidos en el vicio. La pobreza en grado excesivo impide todo progreso, dice, analizando la situación degradante en las cárceles, la corrupción en la justicia y en el sistema penal, la vida en los conventillos y suburbios denunciando que son la escuela primaria del vicio y del crimen, “y si a los cien años de vida republicana, democrática y progresista como se le quiere llamar, existen estos antros de degeneración, ¿cómo se pretende asociar al pueblo a los regocijos del primer centenario?, se pregunta dolido.
Esta misma connotación de emancipación moral es válida para su análisis de la clase media, que según su concepto está compuesta por los obreros calificados, empleados, pequeños industriales y comerciantes y algunos profesionales. Ya en esa época Recabarren denuncia el arribismo de esta clase media, que “ha ganado un poco en su aspecto social y es la que vive más esclavizada al qué dirán, a la vanidad y con fervientes aspiraciones a las grandezas superfluas y al brillo falso.” Sin embargo, reconoce que esta clase media es donde “se encuentra el mayor número de los descontentos del actual orden de cosas y de donde salen los que luchan por una sociedad mejor que la presente”.
Para Recabarren, el elemento distintivo del proletariado es su capacidad de crear organizaciones sociales y políticas, independientes y autónomas, para así lograr mayores progresos, tanto en el orden social como moral. “Para atenuar el hambre y la miseria, dice Recabaren, el proletariado funda sus sociedades y federaciones de Resistencia, sus mancomunales. Para ahuyentar las nubes de la amargura creó sus sociedades de recreo. Para impulsar su progreso moral, su capacidad intelectual, su educación, funda publicaciones, imprime folletos, crea escuelas, realiza conferencias educativas”. Todo este progreso y capacidad organizativa es resultado del esfuerzo propio de la clase, como así lo será la emancipación y la transformación social, “toda esta acción, recalca, es obra propia del proletariado…”
Uno de los factores fundamentales de la transformación del ambiente social y de las condiciones de vida, es el progreso intelectual del proletariado junto con su emancipación política, escenario que en el primer centenario, se ve muy lejano en la percepción de Recabaren. La emancipación lograda en 1810 fue en beneficio de una élite oligárquica a la que pertenecían nuestros grandes próceres como O’Higgins, Carrera, San Martín, Manuel Rodríguez, pero el pueblo estuvo ausente de esa contienda y de sus beneficios. De allí se entiende el pasaje de denuncia que se ha hecho clásico, respecto de la situación de las clases desposeídas en 1910.
“Yo mismo en torno mío…miro en torno de la gente de mi clase…miro el pasado a través de mis 34 años y no encuentro en toda mi vida una circunstancia que me convenza que he tenido patria y que he tenido libertad. ¿Donde está mi Patria y dónde está mi libertad? ¿La habré tenido allá en mi infancia cuando en vez de ir a la escuela hube de entrar en el taller a vender al capitalista insaciable mis escasas fuerzas de niño? ¿La tendré hoy cuando todo el producto de mi trabajo lo absorbe el capital sin que yo disfrute un átomo de mi producción?”
Sin duda que según esa afirmación, la fecha gloriosa de la emancipación del pueblo no ha llegado. “Las clases populares viven todavía esclavas, encadenadas en el orden económico, con la cadena del salario, que es su miseria”, enfatiza Recabarren y remarca que además la presencia de practicas inmorales como el cohecho, el fraude y la intervención electoral, la corrupción en los negocios privados y públicos, anulan toda pretensión realista de progreso, para las clases populares. “Lo que más me entristece – plantea Recabarren – es que la corrupción haya salido de la esfera de los individuos para asilarse en las corporaciones y sobre todo en las que tienen la misión de moralizar al pueblo con la acción de la Ley”, léase el Congreso Nacional.
Finalmente Ricos y Pobres, denuncia “la situación científica y económica del proletariado”. Revela las penurias de las clases populares reveladas en la creciente mortalidad infantil, las epidemias, el aumento de los precios de los productos básicos, la disminución de los salarios, el alto precio de los alquileres, y por otro lado, la excesiva riqueza que acumula la burguesía. “Así la situación de la clase pobre es más miserable hoy que antes, colocada al frente de la imponderable riqueza de los poderosos”. En 1890 un obrero ganaba como máximo 5 pesos al día y en 1910 percibía 10 pesos, pero con una desvalorización del 50%, hace que gane lo mismo o menos que 20 años atrás.
Entre 1900 y 1906 las sociedades anónimas aumentaron su capital de 27 millones de pesos a 208 millones. La exportación de salitre aumentó de 4.869 quintales en 1880 a 35.861 quintales en 1907. Según esas cifras que Recabarren expone, en 27 años las ganancias de la clase industrial y comercial, aumentaron en un 700% / 5
Al considerar este punto Recabarren vuelve a insistir que esta situación de menoscabo económico en las clases pobres, es producto tanto de la explotación por parte de la burguesía, como por las condiciones morales, que determinan el alto grado de miseria permanente, progresiva y heredable de las masas: la imprevisión y los vicios.
Recabarren termina su notable escrito de denuncia social, con un llamado lleno de esperanza en el inevitable progreso del hombre y de la sociedad. “Hoy, cuando el hombre ha hecho hablar a los fierros (los fonógrafos); cuando transmite la palabra sin alambre, a través del espacio; cuando domina el aire con máquinas voladoras, nadie tiene razón o base para declarar utopías o imposibles los ideales de perfeccionamiento social, que tienden a hacer del ser humano un ser ideal. Quien abraza tan sublimes ideales y los propaga, por cierto que no merece la mofa ni el insulto o la ofensa”.
Ricos y Pobres en el umbral del Bicentenario
Con posterioridad a su muerte en 1924, el progreso de las clases pobres que tanto anheló, tuvo momentos álgidos y otros de dramática derrota y retroceso.
Ese progreso se expresó en la instalación de los primeros esbozos del llamado Estado de Bienestar, con el advenimiento al poder de la Alianza Liberal liderada por Arturo Alessandri, especialmente después del ‘ruido de sables’ de 1924, con la aprobación por el Congreso de la primera legislación social, /6 y dando forma a las instituciones económicas básicas del Estado chileno moderno. Reformas que tendrán su fundamento legal en la nueva Constitución promulgada en 1925. El Estado de Bienestar supone el rol activo del Estado en el desarrollo económico y social del país.
Esta tendencia se mantendrá con distintos énfasis, aunque atravesada por las crisis cíclicas del capitalismo, durante las administraciones de Ibáñez y los gobiernos radicales, culminando este período con el gobierno de Frei Montalva y su revolución en libertad. Este modelo desarrollista, experimentará un cambio revolucionario de transformaciones profundas con Salvador Allende, que sin duda es el período en el cual las ideas de progreso, bienestar, cambio y justicia para los trabajadores, que proclamó en su momento Recabarren tuvieron su máxima expresión. Proceso que fue ultimado violentamente por el golpe militar encabezado por Pinochet, el 11 de Septiembre de 1973. / 7
Así mismo, el siglo XX, vio como crecía la herencia de Recabarren a través del movimiento popular en sus diferentes etapas, desde que se fundaron la Federación Obrera de Chile (FOCH), el Partido Comunista, hasta los años de FRAP, y de la CUT, pasando por la fundación del Parido Socialista, del Frente Popular y la CTCH. Sin embargo, frente a las continuas crisis del capitalismo y las reivindicaciones justas de las clase obrera y del pueblo, la respuesta de la oligarquía fue siempre la misma, la represión y la masacre: desde Santa María de Iquique (1907), San Gregorio (febrero de 1921), Curanilahue (mayo de 1921), Zanjón de la Aguada (1921), Santiago (1922), Petorca (1922), La Coruña (junio de 1925), Lonquimay (1934), Santiago (1935), Plaza Bulnes de Santiago (1946), Avenida Matta de Santiago (1950), Santiago (1962), José María Caro (1963), El Salvador (1965), Santiago (1966), Pampa Irigoyen, Puerto Montt (1969), hasta el Golpe Militar y la mayor masacre en Chile (1973 – 1989). / 8
Después del Golpe Militar del 73, la clase obrera resiente lo que es la pérdida de la unidad y la persecución a su organización sindical y a sus partidos de clase, pero ese pueblo se inspira en la lucha y ejemplo de Recabarren para enfrentar el terror de la tiranía. En este ambiente autoritario, Pinochet impone en los años 80 el modelo económico Neo Liberal que perdura hasta hoy, sin mayores cambios, solo con reformas parciales en determinadas políticas sociales, que no alteran la esencia del mismo. El modelo caracterizado por la existencia de una vergonzante desigualdad y una limitación de derechos de los trabajadores, no ha equiparado las conquistas que tenían los sectores populares anteriores a 1973.
Si bien es cierto que la economía ha logrado índices de crecimiento importantes, el fruto de ese crecimiento ha ido a parar a los sectores más acomodados. En la distribución de la riqueza, el 10% más rico se lleva 41,2 veces más que el decil más pobre. Ese es el gran escándalo que provoca este modelo neo liberal. Esa es la realidad hoy, en la relación entre Ricos y Pobres que Recabarren analizaba hace 100 años.
El Modelo Neo Liberal, administrado por la Concertación, si bien ha logrado bajar los índices de pobreza, que casi llegaban a la mitad de la población en época de Pinochet a menos de un 17% en la actualidad, ha realizado avances en el acceso a la salud con el AUGE y se ha asegurado pensiones mínimas para todos los chilenos, que no pasan de ser reformas cosméticas, que no solucionan los problemas de fondo de la población, ya que el ADN del sistema sigue siendo el mismo.
Pero la otra cara, es el desempleo que en el año 2008, llega al 8,9%, sin mencionar el desempleo juvenil que es casi el doble, el IPC acumulando en el primer semestre del año 2008 tuvo un aumento de 4,3% y la variación en doce meses equivale a 9,5%. Las alzas corresponden a los servicios básicos que son los que más inciden en las familias más pobres: transportes (3,6%), alimentación (2,3%), vivienda (1,4%). /9 La política de vivienda social - por su parte - solo está enfocada a sanear el déficit habitacional, para reducir el déficit de viviendas de 750 mil a 160 mil, en el 2010, pero sin importar si esas viviendas son de buena calidad. Esto sumado a la creciente corrupción privada y pública, la precariedad del empleo, la proliferación del uso de la subcontratación, que en los hechos impide la sindicalización, la negociación colectiva, en un marco de debilidad y carencia de derechos del movimiento sindical, y con prácticas represivas ante cualquier intento de manifestación popular, conforman una situación tremendamente desfavorable para los sectores más pobres de la población.
Pero sin duda, que una de las grandes deudas que tienen los Gobiernos de la Concertación, es la Reforma Educacional, que aún espera por una solución efectiva, que asegure una educación pública de calidad, gratuita y democrática. Y como corolario, la otra gran impudicia del Neo Liberalismo en Chile, es la acelerada desnacionalización del Cobre, que llega al 60%, transformándose en la gran deslealtad al legado de Salvador Allende y en una malversación a los intereses de Chile.
El soporte de este modelo Neo Liberal, se basa en la creciente concentración y transnacionalización. A modo de ejemplo podemos decir que, el patrimonio bursátil de las treinta principales empresas en la bolsa suma más que el PIB chileno, trece de esas empresas son corporaciones multinacionales y dieciséis de ellas son grupos nacionales: Angelini, Matte, Luksic, Solari, Penta, Piñera, Ibáñez, Said, Guilisasti, Ponce Lerou, Hurtado, Fernández León, algunas de ellas con altísimos capitales. /10
Cuatro de las diez sociedades abiertas con mayores ganancias en Chile son empresas transnacionales: BHP-Billiton (australiana-británica), Grupo Santander (España), Endesa España, Suez Lyonnaise (Francia), junto con otras chilenas pero fuertemente ligadas a grupos internacionales como son COPEC (Grupo Angellini), Banco Chile (Grupo Luksic, CMPC (Grupo Matte). De las veinticinco mayores empresas exportadoras, doce son empresas transnacionales.
A partir de marzo de 2010 Chile ha entrado en una nueva fase política: La debilidad de la Concertación y sus manifiestos errores han desembocado en el triunfo de la Derecha, instalando en el Gobierno a Sebastián Piñera a la cabeza de lo más granado del empresariado, que impulsará la profundización del modelo capitalista neo liberal.
Esta es la realidad de Chile, cien años después que Recabarren escribiera ‘Ricos y Pobres’ en 1910. Infructuosamente Recabarren hizo votos, “para que el segundo siglo de vida de esta república sea una era sin interrupción, de verdaderos progresos morales que eleven grado a grado el valor y la dignidad de los seres que formamos esta comunidad hasta llegar a un estado tal de perfección donde haya desaparecido todo vestigio de inmoralidad, todo sedimento de injusticias, y sin dolorosas transiciones lleguemos a vivir en un verdadero y completo estado de felicidad y amor”.
Las interrogantes que nos planteamos al principio, desgraciadamente tienen respuestas negativas, dado que los conflictos que menciona Recabarren, no han sido resueltos del todo y muchas materias no han sido superadas. No obstante, sí reconocemos en las denuncias de la Conferencia ‘Ricos y Pobres’ muchas realidades actuales. Por su parte, las expectativas que manifiesta Luís Emilio Recabarren acerca de lograr el progreso, el bienestar y la perfección moral de la sociedad, se mantienen pendientes. Los trabajadores de Chile, tienen aún mucho camino que recorrer.
En el Bicentenario de la República, el legado de Luis Emilio Recabarren se materializa en el movimiento obrero y en el Partido Comunista, a través de una lucha incansable en defensa de los trabajadores y los principios del socialismo, con una lealtad y consecuencia que a llevado a decir al ex Secretario General del Partido Luis Corvalan, que el Partido Comunista es el partido más democrático en la historia de Chile.
Ronald Wilson.
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1/Cf. Jaime Massardo. La formación del ideario político de Luís Emilio
Recabarren. LOM, 2008.
2/Recabarren viaja entre 1906 a 1908, a Argentina, España y Bélgica, Vuelva a
Argentina en 1916y 18, y viaja a Moscú en 1922 al V Congreso de la Internacional
Comunista.
3/Todas las citas en Cursiva, corresponden al texto de Ricos y Pobres,
publicado en el Volumen I de “El
pensamiento de Luís Emilio Recabarren”,
Austral en 1971.
4/LER Tomo I ¿Qué es el Socialismo? Pág 32. Citado por J. Massardo. en
La formación del ideario político de Luís Emilio Recabarren. LOM 1982.
5/Recabarren cita como fuente el escrito Estudios Económicos de Julio Zegers.
6/El
Congreso aprueba un conjunto de leyes sociales relativas al contrato de
trabajo, al seguro obrero, a los accidentes del trabajo, a los tribunales de
conciliación y arbitraje, a la organización sindical, a las sociedades
cooperativas y a la Caja
de Empleados Particulares.
7/Cf. Manuel Riesco. Un nuevo Estado Desarrollista de Bienestar en
formación. Presentación en el International Forum. B. Aires, 2006.
8/Mario Amorós. La persistente violencia oligárquica. Memoriando.com
9/INE. Informes Mensuales.
Agosto 2008.
10/Martín Pascual. La
Presencia de las Multinacionales en Chile. CENDA, 2007.

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