En Grecia se viven momentos
cruciales, en los cuales es imperativo acumular fuerzas, en torno a un
movimiento popular amplio y plural, capaz de hacer frente a los intentos de
estrangular la economía griega, con catastróficas consecuencias para el pueblo.
El Gobierno encabezado por la coalición SYRIZA del primer Ministro Alexis
Tsipras, con un programa de rechazo de las medidas extremas de austeridad
impuestas por el FMI y sus socios europeos, requieren de la mayor unidad del
pueblo griego y de las fuerzas progresistas. Lo importante es salvar hoy a
Grecia del default y permitir que pueda
reconstruir su economía sin las presiones excesivas impuestas por los bancos
alemanes. Hoy en Grecia no está en juego
la revolución ni el socialismo. Está en juego la supervivencia del pueblo
griego y la recuperación de su dignidad y para ello se requiere de construir
una alianza de sectores sociales, sindicales y políticos sin exclusiones.
En esta postura estratégica
claramente no está el Partido Comunista
de Grecia KKE, que levanta las más equívoca política de aislacionismo,
sectarismo y fraseología pseudo revolucionaria, en aquello que Lenin, describió como que
“La frase revolucionaria, es la repetición de consignas revolucionarias
que no guardan relación con las circunstancias objetivas del momento”. EL KKE claramente no es capaz de conciliar su
discurso revolucionario con la realidad objetiva que vive la sociedad griega ni
europea. Su fraseología matizada de
citas teóricas, junto con consignas
incendiarias, llamando a la toma del poder y a la construcción ahora del “socialismo – comunismo en Grecia”, en base a un mesianismo autoproclamado, de ser
la vanguardia absoluta de las fuerzas obreras, clasistas y populares, convencidos que la situación
revolucionaria está a la vuelta de la esquina.
En los documentos del 19º
Congreso realizado en 2013, “el KKE deja claro que hoy día en Grecia existen las
condiciones objetivas para la construcción de una sociedad
socialista-comunista. La próxima revolución en Grecia será socialista”. No es
muy difícil colegir que el discurso de KKE, tiene un gigantesco abismo entre
las palabras y lo que es la realidad y
el voluntarismo a ultranza en la caracterización de la “situación
revolucionaria en Grecia”, en el 2015.
Al mismo tiempo el Documento del
citado Congreso, expresa lo que el KKE
entiende por alianzas…”nos esforzamos por reagrupar el movimiento obrero en base
clasista y apoyamos el Frente Militante de Todos los Trabajadores (PAME) y la
alianza con las demás agrupaciones antimonopolistas de los pequeños empresarios
(PASEVE), del campesinado pobre (PASY), de los estudiantes (MAS), de las
mujeres (OGE)…. Esta alianza social, en condiciones de situación
revolucionaria, será convertida en el frente obrero y popular revolucionario
que creará los órganos del poder obrero y popular”. Cuando no se sabe identificar
el nivel de desarrollo de las fuerzas
productivas, ni la realidad político social de un país, tampoco se es capaz de
definir correctamente una alianza acorde al momento político que se vive.
En un artículo de Giorgos
Marinos, miembro del Comité Central del KKE, profiere tanto el sectarismo como la confusión
ideológica del partido griego, cuando parte de verdades básicas como
que “El capitalismo en Grecia
está en la fase imperialista de su desarrollo, en una posición intermedia en el
sistema imperialista internacional, con fuertes dependencias desiguales de los
EE.UU. y de la Unión Europea”. Pero rápidamente cae en las
posiciones extremas y sectarias que
caracterizan su actuar….”El programa del KKE señala que el pueblo griego se
librará de las cadenas de la explotación capitalista y de las uniones
imperialistas cuando la clase obrera con sus aliados lleve a cabo la revolución
socialista y proceda a la construcción del socialismo-comunismo”
Distorsión ideológica y de nula
caracterización del tiempo político cuando expresa que …” El objetivo
estratégico del KKE es la conquista del poder obrero revolucionario, la
dictadura del proletariado, por la construcción socialista como fase inmadura
de la sociedad comunista”.
Ese voluntarismo desmedido del
KKE se formula en la afirmación anacrónica que…”Nuestro partido considera, igual que en
el Programa anterior, que no existen etapas intermedias entre el capitalismo y
el socialismo, que no existen tipos de poder intermedios…”. Es decir, la
negación dogmática de una política de alianzas para avanzar en un camino de
conquistas democráticas, parciales, progresistas, que amplíen el ejercicio de
la democracia y de las libertades, en el
marco del capitalismo y de gobiernos burgueses, y por ende concebir como axioma revolucionario, que el único camino de
las fuerzas populares es la conquista inmediata y total del poder.
Desgraciadamente, esta actitud
profundamente sectaria del KKE, lo lleva a generar políticas que no ayudan a
salir a Grecia de la actual crisis. Su oposición frontal a SYRIZA, lo único que consigue es conflictuar más a la
sociedad griega y permitir que avancen los
sectores más reaccionarios dentro de Grecia y de la UE. “El colapso del principal partido
socialdemócrata, del PASOK…. dio lugar a la transformación del SYRIZA
oportunista en un “pilar” básico de la socialdemocracia emergente y en la aparición
de nuevos partidos que apoyan la gestión “izquierda” del sistema…. Por otro
lado, el engaño fomentado sobre todo por fuerzas como SYRIZA que afirman que
puede haber una mejor gestión del sistema, a favor del pueblo, en el marco de
la UE, del dominio de los monopolios”.
Y la reafirmación mesiánica de
ser los únicos “elegidos” a través de un
ilusorio horizonte socialista cercano….” El KKE es el único partido político en
Grecia que juega un papel destacado en las luchas…Los comunistas gracias a sus
raíces profundas y a los lazos de sangre con la clase obrera y los demás sectores
populares, se refuerzan y fortalecen su lucha por la única salida alternativa
favorable al pueblo, el poder obrero y popular, el socialismo”. Frente al Referendum que impulsa el
Gobierno para procurar una salida a la
crisis, el KKE tensiona la situación al extremo, planteando “ruptura-retirada
de la UE, cancelación unilateral de la deuda, socialización de los monopolios,
poder obrero y popular”. (http://es.kke.gr/es/firstpage/)
Es verdaderamente lamentable la actual posición KKE, un partido que en el pasado tuvo un amplio respaldo ciudadano y sindical y que cada vez más queda aislado no solo en Grecia, sino en
el mundo. Como es práctica habitual en estos partidos, tienen una agresiva política comunicacional tanto interna como a nivel internacional. Es así como en 1998, convocan a la Primera Conferencia Internacional de Partidos Comunistas y Obreros, (EPICO), en Atenas, que en los hechos pretenden que sea parte de una estrategia para difundir sus políticas sectarias. Por otro lado, recientemente se han retirado de
la bancada unitaria de la Izquierda (GUE-NGL) en el euro-parlamento, y ha emitido descalificadoras opiniones sobre el Partido de la Izquierda Europea, al pertenecen el Partido de la Refundación Comunista de Italia, el Partido Comunista Francés, el Partido
Comunista Español, Die Linke de Alemania, Partido Comunista Belga, Partido Comunista de Austria, Syriza y muchos otros, a quienes acusan como "agentes
del imperialismo europeo".
Desgraciadamente toda esta visión estalinista y de un comunismo totalitario, se da en una situación
extremadamente delicada, donde el gobierno griego está llevando a cabo una
batalla fundamental para toda la izquierda, no solo griega sino europea.
A no engañarse, la fraseología infantil y voluntarista,
también se viste con las banderas y símbolos del Comunismo….
Ronald Wilson

No hay comentarios:
Publicar un comentario